Conócenos

Viajamos con todo organizado, pero una vez allí, fluimos.
Madrugamos —sobre todo si hay una ruta de montaña esperando—, porque preferimos aprovechar el día a alargar la noche.
Nuestro ritmo es enérgico: no somos de tumbona, piscina ni todo incluido; somos de mochila, botas y ganas de ver todo lo posible.

La naturaleza es nuestro motor —y las cascadas, nuestra debilidad—.
La gastronomía y la vida nocturna, en cambio, no forman parte del plan: aquí no vas a encontrar recomendaciones de restaurantes ni de fiesta.
Cada viaje tiene su propia personalidad: los hay de naturaleza total, otros de ciudad, y otros que combinan las dos cosas.

Si te va este ritmo, aquí vas a encontrar tu sitio. Y si tu viaje ideal es de relax absoluto... este blog probablemente no es para ti, ¡pero puedes cotillear igualmente!

Artemisa

ARTEMISA

Un viaje se disfruta tres veces: cuando se organiza, cuando se vive y cuando se recuerda.

Soy la que organiza. Meses antes de viajar ya ando buceando en blogs, webs y mil fuentes distintas, apuntando todo, montando el itinerario por escrito y coloreando mapas en Google My Maps hasta tenerlo todo bajo control. (si viajo con guía, hago muchas preguntas hasta tener todo claro).

Pero no soy tan cuadriculada como parece: la gente tiende a pensar que no me salgo del renglón, y no es así. Me gusta llegar con todo pensado, sí, pero también me gusta disfrutarlo con margen.
Si al final hay que quitar algo del plan, prefiero tenerlo todo bien apuntado para decidir con criterio qué se queda y qué se cae.

Eso sí, lo que vemos y lo que hacemos siempre lo consenso con quien me acompañe.

Me encanta viajar, ojalá fuera una forma de vida, pero las obligaciones diarias no me dejan hacerlo tanto como quisiera.
Aun así, siempre tengo algo entre manos: si no es una escapada corta por España, es un viaje grande, y si no, ya estoy dándole vueltas al siguiente.

Eso sí, un aviso: llevaré el mapa encima, pero mi sentido de la orientación es prácticamente inexistente... si guío yo, puede que acabemos perdidos 😉

El Montaraz Errante

EL MONTARAZ ERRANTE

Soy el que necesita campo. Dame una montaña y la subo casi sin despeinarme; dame una cascada, una cueva o un rincón perdido de la naturaleza y ahí me vas a encontrar siempre.
Las ciudades también las visito, claro, pero si me dejan elegir, elijo naturaleza. No le tengo miedo a nada, y el riesgo no me quita el sueño: al contrario, le da la gracia al viaje.

No organizo nada de nada, a mí lo que me gusta es improvisar sobre la marcha, según el tiempo que tengamos y las horas que nos queden de luz.

Eso sí, con orientación no hay pérdida: chequeo el mapa una vez y ya sé para dónde tirar, y si hemos pasado por un sitio antes, aunque sea una sola vez, sé exactamente por dónde volver. Conmigo no nos perdemos.

Dicen que cuando organizo yo la ruta, va en pos de la muerte. Yo creo que exageran: solo son nivel medio... medio entre la vida y la muerte 🤣.
¿Te atreves con mis rutas?

Toda la información de cada viaje la encontrarás en la web.
Si tienes alguna duda, no dudes en escribirnos: estaremos encantados de contestarte.

errantesconmapa@gmail.com